San Nicolás de cara el río

"San Nicolás de cara al río" es uno de los lineamientos de trabajo de la actual gestión de gobierno municipal, que busca a través de la obra pública favorecer la vinculación entre la ciudad y el río Paraná, incorporando y acercando la trama urbana hacia la geografía de espacios abiertos y naturales del borde costero. Esta integración sirve para aumentar la cantidad de espacios verdes y mejorar la calidad de vida de los vecinos de toda la ciudad.

La imponente vista aérea desde la Costanera Alta de toda la ciudad

En este proceso, el primer gran paso fue la construcción de las escalinatas del Paseo Costanero, inauguradas en 2015. Este espacio, que funciona además como anfiteatro para grandes eventos al aire libre, permitió a los nicoleños redescubrir la inmensidad de las islas y arroyos que nos rodean, devolviendo a la ciudad su costado natural. 


Siguiendo ese lineamiento, en 2017 se construyó la Costanera Alta, un verdadero balcón al río que permitió unir el Santuario con el Paseo Costanero, integrando las escalinatas. Es el lugar elegido por cientos de familias cada fin de semana y configura un nuevo espacio en la ciudad para los miles de peregrinos que visitan la zona todo el año.

A estos espacios se sumó en 2018 la renovación del Parque San Martín, que se encontraba prácticamente abandonado. Son cuatro manzanas donde se continuó la trama urbana de la Costanera Alta y así generar una identidad urbana que permita admirar del río desde la barranca alta. Hoy es el punto de encuentro de jóvenes y adolescentes, principalmente, pero también familias completas que disfrutan los juegos infantiles y sectores de descanso.

También este año se iniciaron tres grandes proyectos que forman parte del mismo lineamiento. La renovación de toda la costanera baja, desde el Club de Regatas hasta el Parque Rafael de Aguiar, incluido el muelle y empedrado, que estará lista para comienzos del 2019; la reconstrucción de los miradores de calles Mitre y Nación; y el llamado a Concurso Nacional de Ideas para la urbanización de los terrenos del Batallón, del que participarán estudios de arquitectura de todo el país y que contempla 18 manzanas de espacio público con sectores comercial y residencial.